
Ilustrarción: El Roto
Colisiones, lesiones, elecciones, lecciones... equivocaciones
Fin al gobierno de los justos. Los prohombres abandonan sus responsabilidades derrotados, se miran los unos a los otros, se comprenden. Ellos nos se equivocaron, fue el pueblo quienes no les entendió. Ellos tenían sus razones para cada uno de sus pasos, para cada uno de sus hechos, que no era necesario explicar a los humildes. Ellos que ahora repudian su gestión, admiten que sus transgresiones fueron necesarias para mantenerse firmes al pie del timón, sobre su poltrona.
Minuto tiene el tiempo cronometrado. El tiempo justo. Ni un poco más, ni un poco menos. Sabe que la vida es efímera y escucha el tic-tac del reloj detrás de él. Tempus fugit.
Portaven molts anys caminant com els crancs i, de cop, tots plegats van decidir aprendre a córrer, cap allà endavant. I és ben cert que la sensació de velocitat té les seves contraindicacions, com ara, l’alteració de la memòria. I avui des d’aquí, tant lluny d’allà on érem fa només set anys, mai ens recordem de com érem.
La vida es un conjunto continuo de equivocaciones, pero entre ellas, de vez en cuando, es factible toparse con un acierto fuera de lugar.
Minuto no se vanagloria de ser el mejor velocista de todos los tiempos. Sin esfuerzo corre, devorando los 60 segundos, mostrándoles siempre la espalda a Carl Lewis, Usain Bolt o al recordman de turno. Sabe que si quiere puede alcanzar la velocidad del sonido y cruzar la distancia en menos de un cerrar y abrir de ojos.
Desde que te marchaste, me han sobrevenido todos los males.