domingo, 11 de marzo de 2012

De lluny, que la sento brollar

Trobes estrany el meu somriure insultant aquí migplantat sobre aquest erm gebrat? Et sorprèn creuar-te amb la meva mirada alegre darrera el fum del tot el que està cremant? Et sobta el meu pas fer-me i confiat sota el xàfec que esteu fent caure? Et molesta que travessi cantussejant tant animada tonada la vostra tristor? Us molesta la meva alegria de butxaques buides davant la vostra infelicitat tant plena? No em compreneu?

Des de la vostra foscor no ho podeu sentir i heu oblidat que la seva arribada és inajornable. En canvi nosaltres som plenament conscients, perquè la recordem i veiem per tot arreu els múltiples signes del seu retorn, fins i tot, ara en mig del regnat de la vostra caverna.

Friso per sentir-la sobre meu i gaudir. Farà trontollar la terra, allargarà la llum dels dies, despertarà les besties adormides, brotarà els més sorprenents colors sobre les pedres més aspres, posarà fi a la mort renovant la vida, derrotant al vostre hivern.

On vosaltres, cecs voluntaris, no veieu res més que pedres i pals secs jo hi veig créixer plançons i nous brots. Mentre que os envolteu de pudors pol·lucionades, jo ja oloro fragàncies delicades i d’altres salvatges. En mig del silenci que voleu imposar, jo ja hi sento els brunzits del borinots, els plors dels menuts, els cants del ocells. Mentre que us aïlleu profilàcticament per no ser tocats u agredits, la meva pell nua ja s’estarrufa sota les seves carícies. Vosaltres sou foscor, mentre que la meua anima cova la primavera.

No us estranyeu. No em mireu recriminant-me perquè jo que conec on s’amaga l’estiu i sento el primer els passos de la primavera. No puc, de cap manera, alliberar-vos del vostre captiveri, perquè sou hivern.

martes, 6 de marzo de 2012

Wellcome to Villa Miseria

En el colmo del sinsentido, como auténtico panolis, incluso colaborando con el desaguisado algunos de los más subnormales de entre nosotros, hemos tirado piedras sobre nuestro tejado, orinado contra el viento, arrojado sal sobre nuestro huerto y cavado bajo nuestros pies hasta romperlo todo, hasta llegar hasta aquí.

Welcome to Villa Miseria, aldea global. Si has entrado, jamás nos abandonarás.

Era difícil perderlo todo en tan poco tiempo, pero con mucho esfuerzo lo hemos conseguido. Hemos sido tremendamente eficaces y en unos pocos años nos lo hemos dejado arrebatar todo: el pasado de nuestros abuelos, nuestro presente y el futuro de nuestros retoños.

Primero, incrementamos artificialmente el precio de la vivienda. Haciendo que la casa que antes se podía pagar con el sudor de siete años del esfuerzo integro de un cabeza de familia, no la pudiese pagar una pareja de enamorados con el sueldo medio sino se hipotecaban por más de 30 años. Un milagro que consiguió que con un buen sueldo no se pudiera llegar a fin de mes y que
dos sueldos no permitieran a una familia ahorrar.

Después los mercachifles de feria que gestionaban las serias instituciones bancarias especularon con nuestras hipotecas y otras hipotecas basura en el casino internacional hasta poner en la picota el sistema financiero internacional. Eliminada la confianza en el mercado interbancario, colapsaron el crédito, estrangularon a las empresas hasta llevarlas a las pequeñas a la bancarrota y permitir a las multinacionales eres y medidas de ajuste, generando un nivel de desempleo masivo y perenne que no sólo ha conducido a las familias al umbral de la pobreza, absorbiendo todo su ahorro pasado, la capacidad de auxilio de sus redes sociales y todo sus bienes presentes y futuro, sino que también a llevado a la bancarrota a los sistemas de protección social de los estados.

Paralelamente y de forma sincronizada al por mayor los especuladores atacaron a la deuda soberana de los estados haciendo que pagaran más por los préstamos que habían concertado para salvarles rescatando a los bancos, mientras que al por menor las instituciones financieras golpeaban a aquellos que se habían escapado de la maldición hipotecaria, saqueando el ahorro de
nuestros mayores y pequeños ahorradores que habían confiado en ellos a través de sus productos preferentes que mediante engaños les endosaron haciéndoles creer sus bancos de cabecera que eran inversiones seguras aquellas que no garantizaban el capital depositado ni el plazo en que podía ser recuperado.

Y finalmente, en el agua revuelta de la crisis, impusimos como necesarios los recortes: reformas laborales que permitían no sólo el despido barato, expedientes de regulación de empleo en empresas que tenían beneficios, sino la modificación unilateral de la remuneración pactada en
nuestros contratos sin causa aparente tanto a trabajadores del sector privado como del público. Al tiempo que subimos los impuestos de las rentas del trabajo, incrementamos el coste de los servicios básicos, encarecimos más la salud y la educación.

Ahora, almas de cántaro, empezamos a sorprendernos porque la receta de la contención del gasto provoca recesión, no genera empleo y reduce la recaudación del estado, a pesar de que siempre que se aplico esta medicina el paciente pereció. Pero, avispados, insisten e imponen más recortes,
condenando a la miseria a cada vez un porcentaje más amplio de la población.

Los barrios se derrumban, las casas vacías se ocupan, las familias honestas y trabajadoras hurgan en los contenedores de basura. Welcome to Villa Miseria, aprende a mirar con ojos rasgados.

Nadie ha recordado el círculo de la pobreza tan analizado: si cada vez hay menos personas trabajando y cada vez los que trabajadores cobran menos, sólo se pueden comercializar producir productos baratos, que generan un beneficio menor, una vida low cost, un mundo miseria.

No hemos querido ver que ya nos hemos mudado ha Villa Miseria donde nadie puede pagar lo que vale el servició recibido, donde la inmensa mayoría no puede abordar la compra de un bien duradero sea una vivienda, sea un automóvil, donde cada vez más trabajadores asalariados después de esforzarse en su jornada laboral no puede pagar el techo donde habita, los recibos mensuales, las chuches que les compra a sus hijos, ni sus ganas de bailar.

Welcome to Villa Miseria, aldea global. Si has entrado jamás nos abandonarás.

lunes, 27 de febrero de 2012

Jo contra el vent

Jo calço un somriure inoxidable nevi o faci calor. Jo sóc impermeable i no arriba la seva mala llet a tacar la meva pell. Jo tinc l’esperit de l’entrenador d’un equip de basket fet dels nans que el van créixer en un circ que es va declarar en concurs de creditors. Jo, a la teva bora, sóc invencible. Jo sóc soci fundador dels simpàtics del barri, dels que ballen i ballen fins que els músics callen. Jo només sóc culpable de no poder empipar-me més de deu minuts. Jo sóc immutable en l’interior de la meva pell.

I ara corro contra el vent i nedo contra corrent en aquest món del revés; esquivant les retallades
insensates que cercenen l’esperança a casa nostra, posant alguna tireta, algun remei, encanyant les ales rotes dels joves ocells, ajudant a les iaies a pujar la compra a saber cridar. I ara em trobes fent un bri de no res, tot el que està en les meves petites mans mindundi crescut, tot el que pot carregar un prim Quixot com jo.

No dubteu pas, que a pesar de la foscor a que ens obliguen, de la tempesta perfecte en la que ens neguen. No dubtaré un sòl moment de qui sóc, del que faig, del que compta i del que no. I tornaré a casa dia satisfet d’haver tornat a posar al seu lloc, com un gran Sísifo, el meu granet de sorra.

I a casa em trobaras, si és que hi ha casa d’algun, i si m’aviseu amb temps hi haurà llits de sobres, una taula coixa, una bona ampolla de vi, per xerrar temps de sobra, ganes de gaudir i un oferta perenne de riures encadenats.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Marcados señores mercados

Como ustedes saben,
somos muchos y estamos en todas partes.
Dan una patada a una piedra
y saltamos a cientos.
Nos sacan de nuestras casas,
pero okupamos todas las grietas.
Allí donde se giran, estamos
y sabemos donde viven.
Les servimos el café
y educamos a sus hijos.

Somos vulgares, comunes, e indiferentes,
somos grises, anónimos y prescindibles,
fácilmente sustituibles e intercambiables,
si nos eliminan, otros nos remplazarán
instantáneamente, sin interrupción;
pero a ustedes, no.

Nadie sabe donde encontrarnos,
ni como diferenciarnos.
Ustedes, en cambio, llaman la atención,
ocupan puestos significativos y relevantes,
acuden con frecuencia a lugares notorios,
donde a la vista de todos
lucen sus pocas luces,
atrapando nuestras miradas,
acaparando los focos.

No queda más que vigilarlos.
Marcar a los señores mercados.
Saber su nombre y su dirección.
Conocer sus rostros.
Acabar con su anonimato.
Esperar su error
y publicarlo.

martes, 14 de febrero de 2012

Lento viene el futuro

Entenderá que:
en medio de toda esta sin razón, de tantas prisas,
sumergido en esta vorágine, en el ir y venir,
inmerso en esta continua obsolescencia,
superado por este acelerado avance tecnológico,
sobrepasado por este reciclaje continuo,
perplejo ante este cambio de paradigma perpetuo,
tras haber renunciado a la última moda,
a entender el último descubrimiento,
o a poseer la última actualización,
descuide sus palabras, Mario:
“Lento viene el futuro”

En medio de toda esta sin razón, de tanta urgencia,
abrumado ante este impuesto estado de excepción,
atrincherado frente a esta economía de guerra,
indignado ante este avance a toda máquina marcha atrás,
enfrentado a este retroceso impuesto,
perplejo e indefenso ante esta continua perdida de derechos,
Entenderá, maestro, que
descuide sus palabras:
“Lento, pero viene”.
Autor: www. elpressentiment.net

lunes, 13 de febrero de 2012

El presentiment

Olvidada sobre un banco del metro recojo una hoja manoseada que me increpa sobre un presentimiento:
“Presiento que ha llegado la hora,
pero no sé muy bien de qué.
Hace frío clavado siempre a este suelo húmedo.
Presiento que la realidad es más que nunca un inmenso complot criminal, una maquinación estúpida y tenebrosa.
La línea del horizonte se ha convertido en una soga de la que cuelgan los cuerpos de los diez suicidados cada día en España.
Así como se acumula la riqueza, se acumula también la miseria. Donde ambas reinan se destruye con insistencia lo digno.
Las palabras y las cosas se han separado, nada significa nada y un nuevo primer ministro se parece al anterior como un policía se parece a otro policía.
Pero yo estoy vivo.
Un murmullo hecho de gritos interrumpe el hilo musical con el que nos atan. Alguien tomará la palabra. Alguien que somos todas.
No sé si hay alternativa pero presiento que sí existe una bifurcación. Ha llegado la hora. Significa que estamos ya en esta bifurcación.
Cada día siento con más fuerza que mis presentimientos son verdad

autor: www.elpresentiment.net

miércoles, 8 de febrero de 2012

Llumins contra el fred siberià

Avui, 200 anys després, he vist com una noia bruna i aterida de fred aprofitava una distracció d’un dels meus veïns benestants i es refugiava en un portal del vent punyent que arriba de Sibèria. Se la veia esgotada i afamada, però de ben segur era conscient que jugant-se el maleït partit de futbol, amb aquell fred polar i a aquelles hores avançades de la nit no cauria cap més almoina sobre la seva mans sense guants, que ningú més el compraria ni els encenedors ni els llumins que intentava vendre.
Sé, de ben cert, que també aquesta vegada per perdre la por a dormir al carrer, per oblidar-se del fred que s’escola per les escletxes dins del portal, jugarà a imaginar-se com deu ser viure en un dels pisos d’aquell portal com si fos la fillola d’un d’aquells blancs rics: Dormir en un llit gran. Sopar bo i calent. I no tenir por.
Sé també que novament, no encertarà una, no es podrà arribar a imaginar com es la vida d’aquells altres més afortunats, perquè ella, que ha travessat a peu l’Àfrica suportant cops i tot tipus d’abusos, que ha arribat il·legalment al nostre país tant petit que no té lloc per ella i des de les hores no para d’amagar-se per rebre el menor nombre de cops i d’abusos, no és capaç d’imaginar con viu una nena de tretze anys amb sort.
Un altre cop, aquesta nit, malgrat haver-ne passat tant de temps, la noia dubtarà d’encendre els llumins que el queden encara per vendre i escalfar-se o, per el contrari, patir el fred. Una volta més rumiarà com empassar-se la por que l’ofega durant tota la nit. I tornarà a pensar que el camí més curt passa per deixar-se anar sobre les vies del metre.
Però aquest cop no esperaré a veure com cap fantasma se l’apropa per portar-la suaument a aquell lloc on no existeix el patiment; perquè ja saps, Dickens, que no hi ha cap lloc on descansaran els que han nascut només per a morir.