martes, 13 de enero de 2015

La sobreexictació del ramat i els seus riscos

Quan venen corbes, els mandataris (o la casta) cauen en la temptació de cridar als sentiments i, fins i tot, arriben a sobreexcitar el ramat. És el que ens ha passat a casa, aquest anys que el Govern s’ha trobat amb la crisi econòmica, la creuada recentralitzadora de Madrid, la seva inoperància i l’emergència a la llum d’un rosari continu de corrupteles, els polítics que mai s’havien manifestat independentistes han empunyat aquesta bandera com si es tractès de la única corda que els mantenia a flote sobre els seus càrrecs. I així, a canvi d'una vida extra i l'aprovació dels pressupostos per un anys més, han cedit el joystick d’aquest videojoc i tot el protagonisme a una societat civil molt concentrada en un parell d'agrupacions força esbiaxades. I així, fent ús i abús dels mitjans de comunicació públic han fet el miracle de duplicar en poc temps el nombre de catalans independentistes confessos. I així, empetats per la tramuntana i al só de la canço més tararejada de la temporada in, inde, independència)hem iniciat el presuros retorn a Ítaca, fins arribar-hi al llindar d’aquest abisme que és el referèndum plebiscitari, i que ningú sap com borejar. I ara què, criden uns. I ara què, se tiren dels cabells uns altres. I ara què, s’esgarrifen els més informats, pensant en el que li costaria aquest viatge al PIB Catala. I mentre tots criden, bufen i treuen pit, marejant la perdiu el ramat que havia estat sobreexcitat comença a perdre trempera. I l’encanteri de la senyera està a punt de caducar i deixar de enterbolir el seny català. Ara queden quatre dies perquè ens comuniquin si tindrem eleccions plebiscitàries amb l’entrada de la primavera i així estar en disposició de batre el record mundial de comicis electorals en quatre anys (2011, 2013, 2015 i 2016 amb la conseqüent elecció constituient), tot sembla indicar que els nostres líders no es posen d’acord en allò del que han fet boca grossa els darrers temps: primer són els interessos de país i després els de partit. I tot sembla ser que ens cansarem d'esperar. i ens donaren les 12, i la 1, i les 2 i les 3 i quan es vulguin tornar a convocar les eleccions a l’hivern molta gent haurà deixat de fer el pardal i s’ha haurà donat que només ens volien cansar mentre ens retallaven els dret social. I si tenim sort els seus calculs electorals hauran quebrat.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Nadala 2015

Como viene siendo costumbre, justo antes de se nos precipite el año por su vertiginosa cuenta atrás, protejo con celo de las prisas unos minutos para desearte, de entre las cosas que ya nadie usa un buen montón de deseos sencillos pero de gran trascendencias para recorrer con una sonrisa el próximo año que viene por si también discurre cuesta arriba.

Un manojo de deseos humildes y sencillos con los que llenar los días, pero que no olvidan los grandes deseos que construiremos con el anhelo de todos: Paz, amor, solidaridad, alegría y rauxa. Los que nos he encontrado para este año son:

Que encuentres un billete arrugado en el bolsillo del pantalón
Que el metro no llegue tarde
Que siempre encuentres suelto en el bolsillo
Que te susurren secretos al oído
Que los pajaritos canten
Que los niños caigan de píe

Que los músicos de la calle toquen la canción que tarareas
Que te miren las mujeres por la calle
Que repiquen de alegría las campanas
Que te bailen el agua
Que los pajaritos canten
Que más veces que sí que qué no.

Que luzca el sol tus días de playa
Que haga frío cuando te apetezca un chocolate
Que llueva los domingos que puedas retozar en la cama
Que los buenos momentos vengan con partida gratis
Que los pajaritos canten
Que las nubes se levanten

Que tengas respuesta a mano a las preguntas difíciles
Que estés en el sitio adecuado para coger el rebote
Que hablemos por los descosidos
Y que algún día ganemos a los penaltis
Que los pajaritos canten
Que las semanas empiecen en martes

Que no nos oscurezca el día la factura de la luz
Que baje el iba, el Euribor y el ascensor a tiempo
Que suban los salarios, la tasa de empleo y la pasión
Que ganen alguna vez los que pierden habitualmente
Que los pajaritos canten
Que sí, que no, que nos den un achuchón .

BESOS Y FELIZ 2015

lunes, 22 de diciembre de 2014

Vida o olvido

De repente me dijo: Podríamos buscar un lugar entre los matojos donde instaurar una república donde la única soberana sea nuestra pasión.
Le dije, titubeante: ¿Ahora mismo?
Me contesto: Luego es tarde –mientras me arrastraba- ahora es el único momento para devastar los zarzales, la única oportunidad para desnudarnos y hacer la revolución. Lo que no esté dentro de mí, será extranjero. Y nuestra piel arañada defenderá nuestra frontera de sus púas y sus alambradas.
Y, ¿Luego? –Le pregunté
Luego todo será historia – Me dijo- Quedará atrás el tiempo heroico de las proezas. Por eso no te tardes que ya me estoy bajando las faldas. Y durante un tiempo no existirá el tiempo. Más tarde. Cuando despertemos, quien sabe si nos habremos convertido en rutina o en olvido.
No dude más. No demoré más y aplasté la vegetación bajo sus rotundas nalgas.

Ambiciones

martes, 4 de noviembre de 2014

Perpetuidad

De entonces, cuando aparecí, solo conservo la misma matrícula, 8 cifras de dni. Todo lo demás ha mudado o desapareció.
Los días han cambiado y lo que era frecuente hoy es anécdota. El pan de cada día se convertió en vintatge.
Muchos ya no están, algunos fundamentales, si lo que buscamos es explicarme, y los demás han cambiado, distanciando su ruta mucho más de allá de mi tangente. Yo mismo he cambiado de ciudad, de talla, de hábitos, de peinado, de profesión, de opiniones, de estado, de carácter, de sentir, una docena de veces.
Y la escena, que decir, por su complejidad mucho más intensa y rápidamente que yo: No son iguales, los mismos parajes. Donde había desierto hoy hay bullicio, donde todo el mundo se reunía, hoy olvido.
Ni tan siquiera la moneda, con la que ni se compra ni se vende el amor verdadero, es la misma. Ni tan sólo me acompañan desde el principio las mismas células que me engarzan. Y aún así me reconozco, antes como ahora, en un relato que a todos cuento y a mi repito y reitero en vigilia y en sueño. Un relato falso que a cada repetición muda y cuyo parecido con la realidad es pura relatividad.
El número de mi bastidor, como dije, sólo permanece inmutable.

jueves, 30 de octubre de 2014

Otoño

Ahora que es inevitable que la noche se nos eche encima más pronto, que los puestos de castañas asadas nos parezcan ridículos, sólo encuentro coherentes a las hojas de los árboles, que siguen cayendo, a pesar de todo, secas y por estricto orden de aparición, para sembrar las aceras de satinados colores crujientes.
Todo lo demás me parece extranjero:
Las conversaciones de las adolescentes sobre sexo como distracción anodina. Las preocupaciones de los colegas por sus planes de pensiones. Las cavilaciones de la vecina por el encaje de una nueva pieza en su decoración. Las injusticias de las decisiones arbitrales en los encuentros familiares. Las fórmulas filosóficas debatidas concienzudamente en los bares. Las recetas escuchadas en los mercados para encarrilar el asunto. Las estrategias paranormales que estrenan para adormecer nuestras voluntades. La realidad aumentada de los cromos que intercambian los enanos. Los malabares diarios para esconder mi mueca de hastío en algunos lugares.
Por lo que todo enseguida se me cae en el olvido.
Y en un día tan claro como hoy, bajo el sembrado de cirros, sólo recuerdo:
El olor de tu pelo. El mohín de tus labios mordiendo el vacío. El peso de tus carnes desvanecidas. El resto, ya no lo vivo como un niño.

martes, 21 de octubre de 2014

La mediocridad sancionada


Toda estructura laboral pública o privada puede verse afectada por el Principio de Peters que sostiene que toda persona que realizan bien su trabajo es promocionada en la cadena de vacantes hasta que ocupa un puesto donde tan siquiera puede abastar los objetivos de su trabajo, alcanzan su nivel máximo de incompetencia.Toda estructura laboral pública o privada puede verse afectada por el Principio de Peters que sostiene que toda persona que realizan bien su trabajo es promocionada en la cadena de vacantes hasta que ocupa un puesto donde tan siquiera puede abastar los objetivos de su trabajo, alcanzan su nivel máximo de incompetencia.
En las enquilosadas estructuras públicas otras plagas horadan y pudren los cimientos sobre los que se cimienta su teórica eficiencia. A continuación os propongo un catálogo de males que no pretende ser exhaustivo y que admite modificación:
En primer lugar, los males de la doble puerta de entrada. La administración nutre su ejército bien de opositores que han demostrado su capacidad y conocimientos para superar unas pruebas eminentemente teóricas pero que no garantizan su empatía con el usuario como servidor público o su capacidad para un trabajo concreto, bien de personas que reciben la alternativas de los padrinos más variopintos que se ahorran el proceso opositor sean capaces de demostrar su valía o no. En la mayoría de ambos casos una vez tomado sus reales asiento difícilmente perderán su plaza y salario público.
En segundo lugar, la ausencia absoluta de incentivos laborales. De todos es conocido que la carga de trabajo asignada a un servidor público será directamente proporcional al grado de afición al trabajo demostrada en su primer día. Así si el primer expediente que se encarga al trabajador tarda en solucionarse, se pierde o se hace mal, su inmediato superior no dedicará esfuerzo en enmendarle o sancionarle, labores ambas que roban parte de su tiempo y le generan inconvenientes que nadie reconocerá, sino que transferirá su cuota a otro empleado más dispuesto y resolutivo. Y actuará en consecuencia ante el nuevo subordinado eficiente y rápido, que recibirá todos aquellos expedientes no resueltos por el anterior. Así que para que un profano que entre en una dependencia pública por primera vez pueda juzgar a los trabajadores, debemos recomendar que se fie o dirija aquellos que tienen las mesas más saturadas, a pesar de lo que podríamos pensar en una primera impresión prejuiciosa, nuestro expediente tiene más posibilidades de prosperar en sus manos que en las de los que disponen de mesas inmaculadas.
En tercer lugar, las extrañas variables por las que se rige la política de ascensos. La carrera profesional en la administración también tiene una doble vía, un camino estrecho para todos y un atajo para los apadrinados que no deben que demostrar valía alguna más que su simpatía y lealtad a aquel que le mira con buenos ojos. Descartado poder explicar cualquier lógica en el segundo caso, detallaremos las incongruencias del camino habitual y más transitado. En el concurso que abre la promoción de vacantes a concurrencia, los representantes de los trabajadores han conseguido que el mérito más valorado sea la antigüedad en la administración sea esta en una plaza similar o en otra dispar, sean los años acumulados servidos como fuerza viva o como naturaleza muerta. Así mismo, se valora de forma similar la formación específica para la plaza concreta que los cursos más dispares e inútiles, o en menor grado un doctorado que un curso de ofimática desfasado. Y se convalidan como experiencia probada para ejercer como sicólogo el tiempo ejercido como monaguillo, o los años trabajados como banderillero para actuar como enfermero. Y finalmente se renuncia el derecho de retracto y formación que ejercen los clubs deportivos, al imposibilitar a los jefes de unidad a defender a los goleadores demostrados de su plantilla de estos procedimientos tan imparciales y ciegos que no se aplican a los beneficiados del atajo.
Y finalmente, en cuarto lugar, se renuncia al descarte al segarse cualquier posibilidad de echar de la nave la manzana podrida. Así se mantiene en plantilla al dropo que no hace ni hará la o con un canuto, al probado ineficiente que genera más problemas de los que soluciona e, incluso, al expedientado por miles de causas algunas de ellas de la más provecta mezquindad. Legión que se mantiene en nómina por dos dinámicas básicas: porque se les paga con un dinero público que a ningún responsable escuece o porque el esfuerzo de sacudirlos de la ubre pública que se le pide al superior es tan titánico que se convierte en desalentador.
Y aún así, con mucha más frecuencia de la que indicaría la lógica, escuelas, ambulatorios, centros que funcionan, a pesar de sus gestores, sus apadrinados y otras plagas, el sistema público funciona y podemos encontrar. En un claro ejemplo de supervivencia de los sistemas que como los plátanos de nuestras calles cuando se ven afectados por hongos intentan prosperar a pesar de su afección.