jueves, 24 de agosto de 2017

Días de arena y sol


Se acaba la playa, los días de arena y sol, los castillos efímeros al borde del mar asediados y aplastados por los pies de los pequeños gigantes, las batallas contra las olas armados con todo tipo de flotadores, la persecución a los peces y cangrejos con un éxito global paupérrimo, las largas siestas a la pata ancha. Perdurará el calor ya en la ciudad, los peques tardaran en regresar a la rutina escolar unos días más y se complicaran nuestros malabares en el filo de la conciliación laboral, se diluirá en un santiamén el moreno acumulado y volveremos a correr de aquí para allá conscientes de que no podemos llegar a todo y agotados. Pero no será hoy.
Queden en la cartera cuatro días de arena, media docena de chapuzones y las últimas siestas. Sigo pues el vuelo amenazante de un mosquito y me olvido del inminente futuro.

jueves, 1 de junio de 2017

viernes, 23 de diciembre de 2016

Nadala 2017


Como de costumbre, justo antes de que este año se autodestruya por caducidad, de entre mis prisas resguardo cinco minutos para encontrar, ensamblar e idear un buen montón de buenos deseos construidos con mis piezas usadas y un pelín descascarilladas para que se nos hagan realidad durante el próximo Año Nuevo que está a punto de comenzar.

Deseos perennes, siempre bien recordados: Paz, amor, solidaridad, alegría y rauxa. Y otros hoy imaginados:

Que sacudan esta realidad que nos encorseta y constriñe,
mientras que a nosotros nos mezan delicadamente.

Que desaparezcan los déspotas que oprimen a los peatones por simple codicia.
Que los éxodos acaben en felices retornos y dichosos reencuentros,
y, en el mientras tanto, sepamos acoger cálidamente a los desplazados.

Que no nos vendan más motos averiadas,
que dejemos de creer sus chácharas de chamarileros
y nos guste ser como podemos ser.   

Tiempo para avanzar hacia el horizonte,
Horas para estar tumbado, cazando moscas, sembrando sueños
Días para recordar el pasado, sus encuentros y sus habitantes.
Noches para ser furtivos.

Y que el frío no nos corte el aliento,
y que las prisas no devalúen tu sonrisa ni acallen tus risas,
y que la realidad se pliegue a nuestros sueños,
y que nos dejemos el cuerpo y el alma por los rincones
y que se nos suba el vino viejo al corazón peleón.

Y,y,y… y besos, muchos besos, de todas las tallas,
de todos los colores, de todos los sabores,
miles de besos que nos sostengan y nos impulsen como a cometas.

miércoles, 29 de junio de 2016

Una leccion de otredad


Los que nos sorprendemos por los resultados electorales de los últimos días deberíamos ser más humildes y separar la mirada de nuestro ombligo y sus cercanías. Nos han dado una buena lección de otredad y hay que aprovecharla.
Por tanto, dejémonos de mesar los cabellos y esforcémonos en entender lo ocurrido y al otro.
Muchos, mientras nos asombramos, recurrimos al manido dicho de: si yo no conozco a ningún votante del PP. ¿Te has planteado que puedes tener un problema? Sal fuera, a la calle, a los bares, a las salidas de los colegios concertados o da una vuelta por otras villas y ciudades. Ves a conocerlos, también son personas.
Ahora corre un bulo por las redes sociales que insinúa que la recuperación del voto azul entre los dos recientes comicios se justifica en el pucherazo del voto por correo o en el poco control del recuento. Nos puede parecer un consuelo atractivo, pero poco sólido.
Si hacemos el ejercicio de observar dónde han ganado o perdido votantes los partidos http://elpais.com/elpais/2016/06/28/media/1467131682_616882.html , podemos extraer algunas lecciones:
1.       El PP recuperó más votos en feudos tradicionales, dónde Podemos ha llegado a la alcaldía y el peligro de las ordas rojas es más evidente: Madrid, Valencia, Baleares, Cádiz.
2.       El PP recuperó votos en todas las provincias menos urbanas donde siempre había sido hegemónico. Bien fuese por miedo al Bréxit, porque los votantes de Podemos en esos lares, no vieron bien el acuerdo con IU, o porque el PP supo movilizar más a los viejos ayudados por una campaña mediática que daba vencedor a Podemos, o los Morados no supieron movilizar a los jóvenes que con el verano tenían otros planes.
3.       La concentración del voto útil sobre las gaviotas que deshinchó la naranja mecánica.
Pero, aparte de las causas que puedan justificar el notable trasvase de votos en dos comicios tan seguidos. La incógnita que más sueño roba a los nuestros es porqué la música de nuestra flauta no consigue arrastrar a más, siendo tantos los peatones.

¿Cómo tanta gente continua votando al partido que ejemplifica la corrupción? Es posible que no hayamos sido capaces de hacer entender los sobrecostes que significa para nuestros esquilmados presupuestos. Es posible que prefiramos ver como roban mil, sino nos llueve uno.
¿En las comunidades más subsidiadas, Andalucía, Extremadura…, no tienen otra esperanza?
Ante el suicidio que supone la austeridad para el sistema del bienestar, ¿hemos sabido explicar que se puede contener el déficit e invertir en servicios sociales?
Y sobre todo, ¿seremos capaces de convencer a los obreros (que creen ser otra cosa incorrectamente dicha clase media) y no tienen dificultades para pagar su/s hipotecas, se irán a sitios holgados de vacaciones, pagan una mutua de salud y ortodoncias para su familia, llevan a sus hijos a colegios concertados, y repiten los domingos: una de gambas, por favor! que votar una opción de izquierdas, incluso cuando amenaza con subir los impuestos, les beneficia y no les toca el bolsillo.
Todo parece que no, pero creo que aquí está el kit de la cuestión. Y ahora que todo se puede hacer viral, sería el momento de un ataque masivo de videos de youtube donde se explicase esta circunstancia con ejemplos sencillos. ¿Alguién se lo puede decir a Errejón?

 

lunes, 28 de diciembre de 2015

Nadala 2016

 
Como de costumbre, justo antes de que se nos autodestruya inevitablemente el año, de entre las prisas y las obligaciones preservo con mimo cinco minutos de paz para seleccionar entre las cosas que ya nadie usa un buen montón de buenos deseos para que se nos hagan realidad durante el próximo Año Nuevo que está a punto de comenzar.
 
Deseos humildes que no se anteponen a los deseos mayúsculos que entre todos tenemos que encontrar: Paz, amor, solidaridad, alegría... Y por eso, para ti y para mi, nos deseo:
 
Que tiremos lo rancio por la ventana, para que jamás vuelva a entrar por la ventana.
Que neguemos el saludo a los deshonestos, para que ya no tengan ascendencia en nuestras vidas.
Que nos gobernemos desde nuestro suelo, desde nuestro poquito, obligándoles a contar con nosotros.
Que cuando digamos nosotros, tengamos en cuenta a los otros.
Que cuando digamos nosotros, pensemos también en los de aún más abajo.
Que algún día pensemos en lo común y sonriamos.

Que nos sobre el tiempo para nosotros y nuestros amigos.
Que la mirada de los niños rescate, de entre la rutina, nuestros sueños desahuciados.
Que encontremos energía para hacer lo que dejamos para otro día y nos hubiese gustado tanto.
Que por los descosidos, no paremos de perder sonrisas.
Que nos duelan los labios por sus besos.
Que al hacer balance sonriamos por deber mucho a muchos y haber para pagar otra ronda.


Que los imprevistos nos cojan bien atrincherados y las sorpresas desarmados.
Que nos quede espacio para acoger los cambios.
Que nos queden ganas para jugar. 
Que nos perdamos el hambre de aprender.
Que conservemos reflejos para desaprender y hacerlo diferente.
Que brote la primavera... 


Todos los días de este nuevo año, cada día en su justa medida, en función del tiempo que nos dejen y la energías que nos queden.

martes, 17 de noviembre de 2015

A propósito de París

Con el máximo respeto hacia las vidas que han sido violentamente sesgadas y con la más profunda solidaridad hacia los que se encuentran perdidos ante su falta, debo decir que, una vez tras otra, después de una tragedia de esta magnitud, mientras que los peatones temblamos ante el shock apresados por el miedo, los políticos llenan la escena de gestos y discursos grandilocuentes e incrementan, como es necesario, la presión policial; pero nada más. Lamentablemente se ha demostrado que el postureo y la reacción policial no garantizan la seguridad ante un enemigo tan difuso, por lo que sólo nos queda esperar resignadamente para conocer cuando y donde impactará el nuevo golpe del terror, ya que se ha descartado actuar contra las raíces del problema. ¿Por qué no se asfixia económicamente la financiación de las redes terroristas? Todo los servicios de seguridad del mundo saben cómo se financian: el tráfico de drogas, el tráfico de seres humanos, el tráfico de armas y la financiación oportunista de gobiernos interesados se conduce a través de paraísos fiscales, que algunas veces están muy próximos a los lugares que lloran los atentados. ¿Por qué no se prohíbe la venta de armamento a todos los países que tienen regímenes dictatoriales o están en conflicto? ¿Por qué se financian grupos de dudosa intención con el objeto de desestabilizar gobiernos que no son simpáticos con los intereses comerciales de occidente, oriente o poniente? ¿Por qué no se actúa decididamente para construir un futuro para el continente africano en vez de actuar sobre él como si fuera un tablero de risk? ¿Por qué no se invierte decididamente en el futuro de los jóvenes de los barrios periféricos de las ciudades europeas, fortaleciendo los servicios públicos y redistribuyendo riqueza y trabajo? Debemos hacer un esfuerzo ante el dolor y la rabia que nos invade, e incluso en estos momentos de pánico que nos invade considerar que el joven que se inmola haciendo estallar un cinturón de explosivos no puede ser nuestro enemigo, pues en su desesperación se ha cosificado, perdiendo su humanidad, convirtiéndose en simple dron con patas manipulado a distancia. Es evidente que existen élites cuyos beneficios están garantizados en estas aguas revueltas y que posiblemente verían disminuir la rentabilidad anual de sus caudales, si desaparecieran los paraísos fiscales, se estableciera un control al tráfico de capitales y/o se eliminaran los negocios oscuros de la economía criminal. Unas elites que se consideran intocables viviendo en ghetos de lujo blindados, pueden permitirse descontarse los efectos de los atentados, tanto su coste en número de peatones derribados, como las indemnizaciones que han de pagar sus aseguradoras. Élites que además intentarán desviar la atención de los peatones encabritados después de cada doloroso impacto del terror desde el meollo de la cuestión hacia temas circunstanciales, sin el menor reparo en victimizar a las víctimas, colando en el discurso de forma gratuita la sospecha contra los refugiados que huyen del terror que ellos permiten. Lo que hace necesario volver a recordar que las miles de familias que acceden a Europa en busca de asilo, así como las miles de familias que languidecen estabulados en campos de refugiados en los países del tercer mundo de las áreas en conflicto, como los cientos de personas que mueren en el intento de llegar de un sitio a otro no son ni los culpables, ni los terroristas, sino las víctimas. Personas sencillas a las que se les ha negado la posibilidad de tener una vida vulgar: de casa a la escuela, de la escuela al trabajo, del trabajo a casa y de tanto en tanto una alegría que recordar. Nada más. Je suis París.

lunes, 19 de octubre de 2015

Estupor del observador externo o análisis electoral

Muchas vueltas le están dando los analistas a los resultados electorales del pasado 20S y cada uno arrima el ascua a su sardina con más ahínco del habitual pues todavía no hemos acabado el vía crucis electoral de este año. Ante tal algarabía, yo también tenía que decir la mía. No me baso en un análisis concienzudo de datos y dinámicas, pero tampoco me desvía ningún interés partidario: La primera observación que se debe hacer patente en este caso es que siempre que se han sacudido las banderas, las opciones progresistas han padecido castigos o traiciones, desde las revoluciones burguesas de la década de los años 30 del S.XIX. En este caso, las izquierdas representadas por CSQEP i la CUP han mantenido a duras penas su representación en el Parlament, mientras la derecha representada por el PP i C’S ha duplicado su presencia. Y asimismo parte de lo que podía considerarse el centro izquierda catalán se subroga a los intereses de CiU olvidando, como vienen haciendo en la última legislatura, olvidando su programa social y abandonando por tanto a los humildes mientras consienten recortes. La segunda lección de los resultados, indica que como siempre que se izan y agitan trapos y banderas el electorado vota más con las entrañas que con la cabeza. Así todo el incremento de participación se ha trasladado casi directamente al sí o al no, al bueno contra el malo. De esta manera los inductores del engaño se salen con la suya y consiguen que las gentes voten en clave de referéndum lo que son unos comicios parlamentarios. Haga usted un experimento y pregunte a alguno de los votantes cual era el programa del partido al que votaron respecto a las pensiones, la educación o cualquier otra cosa y apúntese el resultado. La tercera reflexión nos permite clasificar a los votantes en dos taxonomías diferenciada en virtud de la fidelidad de su voto. Existen personas que pueden votar en cada elección a un partido o coalición diferente, o que votan en clave diferente a las generales, las autonómicas, las europeas y las municipales (esto último más comprensible). Algunas de ellas por rechazo o rebote, aplicando votos de castigo a formaciones que les han desencantado y trasladando su voto a otras formaciones que les desencantarán. Y luego existen personas, como yo, de voto cautivo que nos vemos obligados a reiterar nuestro voto a la misma formación o a sus herederas desde los 18, porque son las únicas que manifiestan que defienden o persiguen un ideario basado en la defensa de lo público o lo común, y fajándonos de los pequeños sin sabores habituales de los resultados y sus gestiones. Para finalizar comentar que a estos últimos votantes, los defensores de lo común, nos ha sorprendido la decepción pues después de una crisis tan profunda que ha abatido a tantas familias por debajo del umbral de la pobreza, que ha recortado tanto lo público y privatizado tanto lo de todos; después de todas las mareas y manifestaciones en defensa de la educación, la sanidad, las prestaciones sociales, las ayudas a la dependencia por las que hemos paseado, cuando nos recontamos seguimos siendo más o menos los mismo que éramos cuando cumplí los 18, hace tantos años. Pocos e insuficientes para cambiar las leyes injustas, para garantizar presupuestos que eviten la penuria de los centros públicos. Pocos pero constantes.